Rock Sound: Reseña de ‘.5: The Gray Chapter’.

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Una vez más, ‘.5: The Gray Chapter’ recibió una muy buena crítica. La siguiente reseña, canción por canción, fue realizada por Rock Sound.

“En solo unas semanas, Slipknot lanzará su primer álbum en seis años. Nuestra reseña completa está en el número 193 de Rock Sound (puedes adquirirla aquí). Tranquilice su apetito con nuestro recorrido de una hora y 6 minutos de ‘.5: The Gray Chapter’

1. ‘XIX’
El primer álbum de Slipknot en 6 años empieza con un presentimiento de algo cotidiano. Unos pocos momentos de estática llevan a tristes tuberías, una sola guitarra acústica y al balbuceo de Corey Taylor, “This song is for the dead [Esta canción es para los muertos]” mientras la máquina se despierta lentamente y choca peladamente, con la lenta percusión. El gruñido ominoso de Taylor de, “I don’t want to get back up, but I have to. So it might as well be today [No me quiero volver a levantar, pero tengo que hacerlo. Así que tal vez sea hoy]” y “Walk with me! [¡Camina conmigo!]” junto con la pandilla de vocales que dan un sentimiento de recuperación, y así comenzamos a darnos cuenta que esto está actualmente pasando. Slipknot está de vuelta. Díganlo de nuevo. Slipknot. Está. De vuelta.

2. ‘Sarcastrophe’
Si el primer track del álbum es un poco lento y se siente fuera del campo, la segunda canción, ‘Sarcastrophe’, representa al ‘Knot clásico. Un riff chirriante desciende hacia su marca registrada de furia, martillando los tambores y ese inimitable sonido de guitarra. Ellos ya están en su punto más loco en años, y una tormenta de una estruendosa percusión, el extraño tarareo, el zumbido y 5 años de agresión servidas en 5 cortos minutos. Ellos están de verdad de vuelta, y lo sabes.

3. ‘AOV’.
Si los últimos dos temas eran la noche y el día, ‘AOV’ mezcla lo mejor de ambos mundos. Los versos muestran a Taylor en un punto alto sin bisagra, escupiendo sus palabras con veneno, casi como si cayera sobre ellas, antes del que puede ser el más limpio, casi alcanzando el cielo de los coros que esta banda haya escrito jamás. Partes como, “Know yourself, because no one seems to know you now [Conócete a tu mismo, porque nadie parece conocerte ahora]” actúan como una andanada contra una persona o personas desconocidas, mientras que la canción aterriza con un dulce piano, entonces vuelve galopando hacia un outro sin respiro, alimentado por los riffs.

4. ‘The Devil In I’
Ya conocemos como suena esta canción. Aunque la versión del álbum tiene una intro y outro mas larga y atmosférica. ‘The Devil In I’ mezcla una similar calma-furia-calma como su predecesor. Mayor prueba que este es el álbum más diverso de Slipknot que hemos visto hasta ahora.

5. ‘Killpop’
Desnudo y rumiando, Corey Taylor empieza el quinto tema con un suspiro de, “She’s sticking needles in her skin [Ella está clavando agujas en su piel]” y las cosas no se ponen mucho mas optimistas desde ahí. Tocando con todo el fanfarroneo de uno de los números más lentos de King 810, pero con el doble de carne detrás. ‘Killpop’ tiene una calidad teatral. Guitarras limpias y redoble, percusión distante construyen gradualmente y subsecuentemente choca alrededor de la luz que sorprendentemente Taylor entrega, y capta una de las canciones más sorprendentes del álbum

6. ‘Skeptic’
La pausa no dura mucho. Abriendo con un ininteligible gutural gruñido, este es uno de los más obvios tributos a Paul Gray en el álbum. El canto de Taylor, “The world will never see another crazy motherfucker like you / The world will never know another man as amazing as you [El mundo nunca va a ver a otro loco hijo de puta como tu/el mundo nunca va a conocer a otro hombre tan increíble como tu]” es totalmente sentimental, pero el resto es una herida dolorosa y abierta de una canción que termina de pronto con guitarras lamentosas y una batería que llora “Skeptic. Skeptic. Skeptic. [Escéptico, Escéptico, Escéptico]”.

7. ‘Lech’
La considerablemente menos sentimental, pero no menos aterradora ‘Lech’, que comienza con Taylor escupiendo, `I know why Judas wept, motherfucker [Yo sé porqué Judas lloró, hijodeputa]´. Una de las muchas, muchas, muchas canciones del álbum donde Corey Taylor suena genuinamente furioso. Él maneja el camino a casa repitiendo la línea `No one is bulletproof [Nadie es a prueba de balas]´ sobre el traqueteo de los tambores y un indignante número de compases.

8. ‘Goodbye’
Eterea y sombría, ‘Goodbye’ baja las cosas un grado o doce las cosas y muestra la cosa de Slipknot que más cerca llegara de ser parecida a una balada. Las primeras dos capas de la guitarra suenan distantes, golpeando los bombos eventualmente cada vez más fuerte, con el estruendo de bajo perfil de batería y el final con el solo de guitarra no tienen pista de la furia de las canciones anteriores a esta, y hacen al tema 8 exactamente lo que es, un triste y pelado adiós.

9. ‘Nomadic’.
Si el gancho encontrado en ‘Nomadic’ hubiera sido otro que no fuera de Slipknot, hubiera sido una genialidad de escritura, pero es de esperar de ellos. Así como es, el coro es un logro que se siente entre los lamentosos solos de guitarra y los trozos de riff, mientras la melodía se puede sentir rara entre letras como, `It’s not a punishment, but now it feels like home [No es un castigo, pero ahora se siente como en casa]´, y se intercala con una extraña distorsión que agrega todavía otra capa más a este álbum tan diverso.

10. ‘The One That Kills The Least’.
El titulo es siniestro -un llanto de “lo he visto todo hoy” enfatiza el sentimiento –y ‘The One That Kills The Least’ es una señal de que esta banda todavía está muy herida emocionalmente, pero usa su música como una forma de catarsis. Siguiendo una formula de aumento-grito-aumento que suena notablemente similar a Stone Sour de a ratos, esta serpentea a través de un confuso solo de guitarra, el extraño gruñido y un par de quiebres para hacer alarde de las impresionantes ataques del nuevo baterista, haciendo uno de los más expansivos y largos temas del álbum.

11. ‘Custer’.
‘Custer’ empieza con un clip de voces murmurando en el estudio en un sorprendente y cándido quiebre en el tiempo. No dura mucho, significando una incaracterística falta de brillo (para este álbum al menos), grandes riffs e incluso más charla vienen al juego, con Taylor cambiando de un canto rápido, a un grito que estremece los huesos de `Don’t waste my fuckin’ time [No desperdicies mi puto tiempo]´ al instante. Él saca chispas, `Cut, cut, cut me up and fuck, fuck, fuck me up [Córtame, córtame, córtame todo y jodeme, jodeme, jodeme todo]´ en extraños intervalos, con cada palabra entregada en cada golpe de, cada vez, más lograda y tumultuosa batería que hace un gran trabajo de seguir el estilo sin cansancio de Joey Jordison.

12. ‘Be Prepared For Hell’
Si los parches de ‘…The Gray Chapter’ representan pequeños pedazos del arranque de Slipknot, los primeros minutos de ‘Be Prepared For Hell’ suenan como una banda totalmente diferente. Un comprimido, distante efecto en las líneas que Taylor suspira como, `Just tell me when I can open my eyes [Solo dime cuando pueda abrir mis ojos]´ son puestas en el sonido de agua corriendo, una colonia de murciélagos, crujiendo ruidos de una feria y risas maniáticas en lo que suena más como un soundtrack de película que una canción actual, antes de que los teatros den una distorsión gentil y notas solitarias de piano en todavía otro cautivante nuevo sonido de la banda.

13. ‘The Negative One’
Aquí esta otro track del cual ya estás seguramente familiarizado. Ruda, lista y llena de maldad, ‘The Negative One’ es el furioso y último golpe de este álbum, y quizás la canción más típica de Slipknot del montón.

14. ‘If Rain Is What You Want’
El último track es un poco más ligero que ‘The Negative One’, pero tiene un impacto similar. El discurso distorsionado y el oscuro tono de Taylor en `All you have to do is close your eyes [Todo lo que tiene que hacer es cerrar tus ojos]´ abre la última canción en lo que es seguramente el embrague de canciones más emocional que esta banda ha puesto en casette, antes de los acordes de apertura y las grandes, grasientas guitarras se construyan en tiempo, volumen y ferocidad antes de una pausa, y otro coro melódico del tono de Stone Sour y una ronda final de guitarras pesadas, bombos y gritos captan una canción –y un álbum─ el más diverso que Slipknot haya ofrecido hasta ahora”.

Reseña realizada por Andy Biddulph de Rock Sound. Traducido por Gerardo Estrada de nuestro staff. En caso de tomar este texto, CITARNOS COMO FUENTE.

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